La claridad ha desaparecido. Ignoro si es únicamente en mis pensamientos. Pero parece que a donde quiera que camino, a donde quiera que voy, hay oscuridad. La oscuridad me aterra, la oscuridad me invade. Es un sentimiento terriblemente contradictorio, el horror, el miedo, el abandono me envuelven en el caos, en lo que queda de mi mente dispersa y separada, de mi corazón destrozado del cuál solo conservo una vaga memoria.
Probablemente el horror se irá disipando junto con mis pensamientos. Ya he perdido todo alguna vez, sin encontrarlo. ¿Qué más da perder todo nuevamente? Siempre puedo intentarlo de nuevo. Aunque ello signifique que dichas acciones me encaucen directamente a mi destino final.
De pronto, dejo de temer. El miedo no existe más, pero me temo que tampoco la esperanza. Lo único que me queda es levantarme y vivir. Estoy desnudo y en un lugar que no conozco. Bajo mi toque, lentamente, el suelo tiembla y se estremece. ¿Qué significa esto? Alguna extraña voluntad que me posee me da ánimo creador. Se puede crear y destruir al mismo tiempo, y no detenerse a pensar en ello jamás.
Tengo frío. No siento miedo, pero tengo mucho frío. Entonces pienso en ropa. Un abrigo, cómo necesito un abrigo. Lentamente mi cuerpo va adquiriendo calor y es entonces que observo mi nuevo yo. En una expresión que podría entenderse como aprensión, como una reacción jubilosa y al mismo tiempo violenta, un rayo emerge de mi mano.
Es rojo como la sangre, cubierto de relámpagos. Lo sostengo en mi mano unos segundos antes de lanzarlo, en un reflejo de posible defensa. El rayo golpea la nada, y sendas luces borbotean del suelo. Es hermoso y violento. Sonrió, debo aprender a utilizar esto a mi favor.
Despertar.
jueves, 11 de junio de 2009
Publicado por LERATO en 20:29 9 comentarios
Etiquetas: horror, Kingdom Hearts, muerte, Organización 13, oscuridad, poder, sorpresa, temor, Xehanort, Xemnas
Suscribirse a:
Entradas (Atom)